
Kinambassador
Me llamo Fran, conocido en el mundo de la fotografía como Franu Rey. Soy natural de Jerez de la Frontera y tengo 43 años. Sin embargo, mi estudio se encuentra en La Línea de la Concepción.
Estoy casado con una mujer excepcional llamada Susana, quien constituye el pilar fundamental de mi existencia. Gracias a su inquebrantable apoyo, he podido alcanzar mis metas y disfrutar plenamente de mi gran pasión. Nuestra relación comenzó en 1999 y contrajimos matrimonio en 2005. Juntos tenemos dos hijos maravillosos, Pablo, de 17 años, y Alba, de 13 años. Estos pequeños constituyen mi mayor inspiración y los modelos destacados en mis campañas.
La fotografía llegó a mi vida de manera inesperada cuando mi mujer me regaló mi primera cámara, una Nikon D3000. Al inicio, desconocía términos como diafragma, velocidad e ISO. Poco a poco, comencé a fotografiar a mi familia y me adentré en el fascinante mundo de la fotografía (al igual que muchos otros fotógrafos).
Tengo una pasión especial por capturar imágenes de niños ya que me apasionan. Anne Geddes fue mi fuente de inspiración en este estilo fotográfico, ya que ella fue la pionera. No obstante, al adentrarme más en esta disciplina, descubrí a otros grandes profesionales cuyo trabajo difería del suyo y que, a su vez, me apasionaba aún más.
Hace aproximadamente diez años, cuando comencé, no contaba con un estudio propio. Mi formación ha sido completamente autodidacta en todos los aspectos. En aquel entonces, trabajaba en una empresa de jardinería en Málaga, y combinaba esta labor con la fotografía. Aunque resultaba complicado, únicamente disponía de entre una y cuatro sesiones al mes, lo que dificultaba mi desarrollo profesional.
Mi primera sesión fotográfica la realicé de manera gratuita. Tuve la fortuna de que esta sesión única fuera la primera en introducir este tipo de fotografía en mi área. A partir de entonces, recibí numerosos encargos y experimenté un crecimiento exponencial.
Dicha sesión se llevó a cabo en el salón de mi hogar, que abarcaba unos 22 metros cuadrados, incluyendo una mesa de comedor, una mesita pequeña y dos sofás, además de las sillas. Montar una sesión en este espacio resultaba caótico, ya que debía agregar flashes con softbox, fondos, portafondos y accesorios, además el padre, la madre, mi mujer y mis hijos que correteaban alrededor. No resultaba sencillo realizar sesiones de fotos en mi casa y brindar un servicio óptimo a los clientes en mi salón. Sentía que esto no les proporcionaba la mejor experiencia, lo que me llevó a buscar un estudio independiente. El espacio era limitado debido al mobiliario, tanto así que debía poner un sofá en posición vertical para llevar a cabo las sesiones. Aunque organizaba todo de manera meticulosa para lograr una buena imagen dentro de las posibilidades de un salón con tantos elementos, muchos clientes optaban por no contratarme al enterarse de que las sesiones se llevaban a cabo en mi salón.
Esto afectaba mi confianza y me sumía en la incertidumbre, por lo que tomé la difícil decisión de dejar mi trabajo como jardinero, la más difícil de mi vida. Había trabajado allí durante nueve años y mi esposa se encontraba desempleada, así que lo perdí todo y decidí lanzarme y abrir mi propio estudio. Desde que abrí mi estudio y dejé mi empleo, hace aproximadamente ocho años, mi experiencia como fotógrafo especializado en recién nacidos es lo que realmente importa.
Y por fin pude dedicarme por completo a estos pequeños. Comprendí que debía especializarme en un tipo de fotografía, aunque resultara complicado en mi zona de residencia. Decidí enfocarme en los recién nacidos para destacar en este ámbito. Adquirí diversos accesorios para continuar progresando, y poco a poco, las personas comenzaron a hablar de mi trabajo y a recomendar mis servicios.
Hace unos años empecé a disfrutar mucho más la fotografía de maternidad , a jugar con las luces y crera fotos espectaculares que impacten y hoy día es otra más de mis pasiones, ser parte de sus recuerdos y hacerles sentir como una diosa para que vivan una experiencia única y especial.
Nunca imaginé que me dedicaría a impartir formación, ni tampoco sabía que me apasionaría compartir mis conocimientos. He sido orador en congresos de fotografía infantil, tanto a nivel nacional en España como en otros países internacionales. Además, tengo el honor de ser el creador del reconocido Festival de fotografía infantil en España llamado Sugar and Kids.
Gracias a la fotografía, he tenido la oportunidad de viajar por toda España para impartir formación y transmitir mi visión sobre esta disciplina. He visitado ciudades como Madrid, Valencia, Barcelona, Galicia, Bilbao, Zaragoza, Alicante, Granada, Sevilla, Mallorca, Tenerife, Córdoba y Málaga. Además, he tenido la fortuna de viajar al extranjero, a países como Argentina, Uruguay, Suecia, México, Bélgica, Colombia y Portugal.
Me siento sumamente orgulloso de haber llegado tan lejos sin poseer conocimientos previos. Como mencioné anteriormente, mi aprendizaje ha sido completamente autodidacta. Convertirme en un referente de la fotografía de recién nacidos y maternidad en España y en diversos países extranjeros es un sueño hecho realidad.
Ahora toca seguir trabajando duro, aprender cada día más y disfrutar de mi pasión creando los mejores recuerdos para todas las familias que confían en mi. Y por supuesto seguir ayudando a cientos de compañeros para que pueda evolucionar su técnica. Solo tengo palabras de agradecimiento por todo vuestro apoyo.
